Perdida en mi propia teoría. Somos fuertes sólo cuando los hechos nos dan la razón.
La valentía está en lograr demostrar que, aunque no siempre aciertes, estás en lo cierto.
No siempre nos conviene la respuesta pero no dejamos de interrogarnos una y otra vez (quizás por toda respuesta buscamos la calma de saber que podemos ignorar impunemente las respuestas que no nos convengan).
No puedo cerrar los ojos sin sentir que todo lo que necesito saber está ante mis ojos, y no lo veo. No lo veo. No porque tenga los ojos cerrados, sino porque no tengo ojos. Esta vez no. Me fuerzo a mirar con la boca o con las manos, arañar una parte de la visión que permanece en mi retina una vez que se desvanece la luz de los fuegos artificiales.
Si todo tiene sentido, necesito encontrar el de esto.
Si todo no tiene sentido, estaré perdida en mi propia teoría…







